Por: Priscila Zigunovas| Patrocinado por Blackboard | E-LEARN MAGAZINE

Quick Take: La tecnología que ayuda a prevenir el plagio, en lugar de servir como una herramienta para castigar, puede servir como una poderosa herramienta para enseñarle a los estudiantes la manera correcta de citar y mejorar sus habilidades de escritura. En lugar de “atrapar” estudiantes haciendo algo malo, herramientas como SafeAssign presentan oportunidades de aprendizaje para mejorar la escritura de los estudiantes.

El plagio siempre ha existido, pero la disponibilidad de información y la tecnología han hecho de esta práctica un proceso más fácil de gestionar y rastrear. Para una generación de personas que han crecido usando recursos colaborativos como Wikipedia, archivos de música compartidos y otros sitios web y aplicaciones, el concepto de autoría pudo haberse vuelto algo difuso o difícil de entender.

“Tener la respuesta de casi cualquier pregunta imaginable en la punta de los dedos es algo completamente nuevo para la humanidad. Creo que esto hace más difícil tener nuestras propias respuestas únicas y lo que ha desencadenado es que los estudiantes encuentren una respuesta que alguien más creó”, afirma Trey Buck, Senior Product Manager para SafeAssign.

“Sin embargo, al mismo tiempo veo una verdadera oportunidad. Es un beneficio para la educación que exista información completamente disponible que pueda ayudar a solucionar problemas, pero las destrezas de pensamiento crítico – ser capaces de asimilar información y comprender realmente, escribir y publicar finalmente de forma única por nosotros mismos – son más importantes que nunca. Las plataformas como Tumblr y Facebook facilitan a las personas oír sus voces, pero dado que la posibilidad de plagiar es mayor, nuestro contenido debe ser más original que nunca”, aclara también..

Herramientas educativas

Blackboard SafeAssign, que se ofrece como parte de la solución global de Blackboard Learn, es una herramienta de prevención de plagio basada en algoritmos coincidentes con el texto que son capaces de detectar múltiples coincidencias exactas e inexactas entre un trabajo y material fuente. Esta herramienta compara documentos a través de varias fuentes, incluida la Base de Datos Mundial de Referencias, que contiene artículos que fueron entregados voluntariamente por estudiantes de instituciones que son clientes de Blackboard, para ayudar a prevenir el plagio interinstitucional.

Según Buck, quien ha trabajado con SafeAssign durante los últimos cinco años, ha habido un crecimiento significativo en la adopción de la herramienta, alrededor del 30 o 40 por ciento anualmente. Este crecimiento es impulsado por clientes de Blackboard que utilizan SafeAssign con mayor regularidad y nuevas instituciones que entran en línea con SafeAssign por primera vez. “Creo que más y más instituciones comenzarán a hacer énfasis en estos tipos de herramientas porque la adopción natural y la utilización de recursos educativos en línea se han sofisticado aún más. Habilitar SafeAssign dentro de Blackboard Learn es muy fácil y ser capaz de decidir cuándo usarlo en los cursos y tareas ofrece flexibilidad y opciones para las instituciones y docentes”, indica.

Buck afirma que lo más importante de la tecnología de prevención del plagio es que está concebida para utilizarse como una herramienta instructiva en lugar de un castigo para vigilar a los estudiantes. “SafeAssign no debería ser tratada como un mecanismo perfecto que va a ‘atrapar’ estudiantes en todos los casos. Lo que realmente queremos es que nuestros clientes utilicen SafeAssign como una forma de enseñar a los estudiantes sobre el valor de la escritura original, así como la utilización apropiada de las citas”.

Trey Buck, Senior Product Manager para SafeAssign en Blackboard. Foto: AFP Kelly Wilkinson.

Él nos recuerda que existen varias formas de plagio e incurrir en éste sin intención es una realidad. “A menudo utilizo como ejemplo una clase de historia: por ejemplo, una que sea introductoria sobre la historia de Brasil, muy probablemente tendrá muchos de los mismos temas de alto nivel que han sido cubiertos durante años – aunque las entradas cambien – y por consiguiente puede ser difícil para los estudiantes escribir contenido nuevo y único sobre ese tipo de temas. Entonces, es muy posible que los estudiantes terminen escribiendo algo similar a lo que ya se ha escrito previamente, aún cuando sea completamente sin intención. Queremos que los usuarios piensen en SafeAssign como una herramienta para ayudar a mejorar la experiencia educativa y la práctica de administrar la educación, y no como una forma de tratar de atrapar a los estudiantes haciendo algo malo”.

Buck señala que puede ser difícil abordar a los estudiantes con respecto al plagio sin que esto se sienta amenazante: “Eso es algo que escuchamos bastante de los estudiantes, que sienten que la institución siempre los está juzgando, por así decirlo. Esa puede no ser la intención de la institución, pero dada la manera en que los estudiantes se sienten con frecuencia sobre estos tipos de herramientas, no hay duda de que la percepción es negativa. Incluso la idea de plagio es como algo negativo, de manera que la gente no necesariamente quiere hablar de eso”, asegura.

Con el fin de evitar que los estudiantes se sientan castigados utilizando el servicio, puede resultar muy útil permitirles entregar versiones preliminares y corregir su propio trabajo antes de enviar la versión final. Los docentes también pueden crear tareas con un número ilimitado de entregas para permitir nuevas versiones después de la revisión. En otras palabras, la clave está en usar un software contra el plagio de una forma preventiva y educativa, para que los estudiantes no sientan que están siendo sorprendidos en algo indebido o que están siendo evaluados de forma injusta.

El plagio puede ser un problema constante en el entorno educativo y muchas instituciones tienen políticas de conducta académica que al menos mencionan esta práctica.

El plagio puede ser un problema constante en el entorno educativo y muchas instituciones tienen políticas de conducta académica que al menos mencionan esta práctica. Pero aún así, los estudiantes deberían aprender sobre la escritura original a lo largo de su experiencia educativa. “Es un tema que cubre muchos de los diferentes niveles de escritura, así como los niveles educativos, y no creo que sea una responsabilidad exclusiva de las instituciones utilizar herramientas como SafeAssign para ayudar a educar a sus estudiantes como parte del proceso de aprendizaje. Por el contrario, asignarles tareas de escritura permite a los estudiantes hacer su propio trabajo creativo. Y entonces, en los casos en que el plagio es intencional o no, se debe utilizar el análisis de una herramienta como SafeAssign para ayudar a facilitar las acciones apropiadas.”

A juicio de Buck, los retos principales que enfrentan las instituciones establecen, a su vez, las expectativas correctas para los docentes cuando estén usando estos tipos de herramientas. Ambas partes deben: entender lo que están obteniendo con la herramienta y garantizar que los estudiantes no sientan que están siendo castigados. “Existen tantas oportunidades de aprendizaje que estas herramientas pueden crear. Por eso, queremos que las personas reconozcan y reaccionen ante las mismas como oportunidades, en lugar de castigo”.

Evolución tecnológica

Blackboard lleva más de una década con SafeAssign y durante ese tiempo la herramienta ha mejorado en muchos aspectos. Por ejemplo, pasó de ser un recurso separado en Blackboard Learn – donde el profesor tiene que crear un tipo de tarea independiente para ser utilizada – a una opción integrada en el flujo de trabajo de tareas nativas de este LMS. “Igualmente, con el tiempo hemos hecho algunos ajustes a los algoritmos para hacer que los resultados sean más precisos, hemos mejorado la experiencia del usuario y la calidad global de SafeAssign Originality Reports”, explica Buck. “Otro aspecto interesante es que, para los clientes de SafeAssign, cada documento que ha sido entregado por sus usuarios se archiva en una base de datos exclusivamente para ellos y mientras más utilicen el servidor, esa base de datos aumenta en la misma medida. De manera que, tienen una base de datos de documentos en crecimiento para comparar y analizar el trabajo de los estudiantes”.

En cuanto al futuro, él cree que SafeAssign debería presentar las coincidencias de una manera más inteligente. “Hoy confiamos mucho en que los docentes comprendan e interpreten la originalidad de los informes por ellos mismos, incluso en el nivel más básico. Esto es bueno de cierta manera, pero debemos continuar haciendo los resultados más intuitivos. Y considero que con el tiempo es muy probable que lleguemos a funciones adicionales para SafeAssign que acompañen ese progreso básico”.

Aunque herramientas como SafeAssign tienden a ser más inteligentes con el tiempo, Buck subraya que nunca deberían reemplazar a un humano. “Es preocupante cuando vemos instituciones que establecen políticas como ‘si el porcentaje de coincidencia de originalidad en un documento es superior a cierta cantidad, ese documento automáticamente es marcado para ser revisado por un comité de supervisión académica’ o algo por el estilo. También sé que para los estudiantes una política como esa se siente mucho como una supervisión, en lugar de un apoyo, y esto exacerba aún más la preocupación de los estudiantes sobre estos tipos de herramientas.”

Para concluir, añade que “Blackboard es muy consciente de las implicaciones de acusar a los estudiantes de plagio y es por esa razón que siempre presentamos SafeAssign como una herramienta de muchas a disposición del docente. Siempre dejamos la elección en manos de nuestros clientes con respecto a qué hacer con los resultados; no los marcamos para realizar un seguimiento, no los reportamos en ningún sitio.” También asegura que “la herramienta está creada para apoyar las pedagogías y creencias de nuestros clientes sobre la manera en que la educación debería desarrollarse en sus instituciones. Al final del día, los humanos – no máquinas – deberían decidir si ha ocurrido plagio y luego emprender acciones consecuentes. Herramientas programáticas como SafeAssign están concebidas para ayudar a tomar decisiones informadas que los humanos deberían tomar siempre con base en la mayor cantidad de información posible”.

* Trey Buck, Senior Product Manager para SafeAssign en Blackboard.

Fotografía:

* AFP Kelly Wilkinson.