En Blackboard reconocemos que un LMS no es lo único que se necesita para solucionar los problemas más críticos de su institución u organización en cuanto a educación se refiere. Siempre con la vista puesta en el futuro, nos concentramos en desarrollar un ambiente digital de aprendizaje que sea integral y que esté diseñado para ayudar a las instituciones a resolver sus principales desafíos. En vez de desarrollar productos separados e integrarlos a un LMS, apuntamos hacia un enfoque mucho más holístico. La perspectiva educativa que rige nuestro trabajo nos impulsa a ayudar a mejorar el compromiso del aprendiz y a alcanzar la eficiencia académica necesaria para dar respuesta a dichos desafíos. En Blackboard, empezamos a recorrer este camino produciendo varios artículos que exploran en profundidad la eficiencia académica. Ahora, nuestro enfoque se dirigirá a explorar el compromiso del aprendiz.

¿Pero qué queremos decir con compromiso del aprendiz? Seguramente, usted podrá encontrar referencias sobre compromiso del aprendiz y del estudiante en educación superior. El concepto de ‘compromiso del estudiante’ suele ser más amplio que el de ‘compromiso del aprendiz’. El compromiso del estudiante se suele referir a un extenso grupo de actividades diseñadas y coordinadas para catalizar el proceso académico de estudiantes de todos los segmentos de la población estudiantil, desde universitarios de primera generación hasta aprendices en edad adulta. Lo que se pretende es que participen de forma activa y positiva en todo lo que implica la experiencia universitaria: desde el salón de clase hasta las actividades extracurriculares.

¿Pero qué queremos decir con compromiso del aprendiz? Seguramente, usted podrá encontrar referencias sobre compromiso del aprendiz y del estudiante en educación superior. El concepto de ‘compromiso del estudiante’ suele ser más amplio que el de ‘compromiso del aprendiz’. El compromiso del estudiante se suele referir a un extenso grupo de actividades diseñadas y coordinadas para catalizar el proceso académico de estudiantes de todos los segmentos de la población estudiantil, desde universitarios de primera generación hasta aprendices en edad adulta. Lo que se pretende es que participen de forma activa y positiva en todo lo que implica la experiencia universitaria: desde el salón de clase hasta las actividades extracurriculares.

La encuesta National Survey of Student Engagement (NSSE) identifica dos factores críticos que conforman el compromiso estudiantil: El primero es, cómo una institución utiliza recursos y organiza el currículo y las oportunidades de aprendizaje para motivar a los estudiantes a participar en actividades relacionadas con el aprendizaje; y el segundo tiene que ver con la cantidad de tiempo y esfuerzo que los estudiantes deben invertir en sus estudios y actividades educativas. Cuando usamos el término ‘compromiso del aprendiz’, intencionalmente limitamos nuestro enfoque hacia la experiencia de aprendizaje.En resumen, el compromiso del aprendiz inspira el interés genuino, la atención y la interacción en el proceso de aprendizaje.

Una vez explicado esto, nos preguntamos ¿de qué se trata exactamente el compromiso del aprendiz?, pues resulta fácil poner este compromiso al mismo nivel de la participación en clase, pero eso no es cierto. La participación oral no es un buen indicador del compromiso del aprendiz.2 En un salón físico, la participación oral puede ser un elemento, pero hay otros comportamientos que pueden ser tan o más importantes como lo son el contacto visual, la postura, la ubicación de las sillas, la toma de notas y las expresiones faciales. 2 De esta manera, el compromiso del aprendiz tiene tres facetas:3

  • Actitudinal: lo que los aprendices hacen durante el proceso de aprendizaje, es decir, hacer preguntas, demostrar persistencia, concentración, atención, y participación en discusiones o actividades de clase.
  • Emocional: que se refiere a las actitudes hacia el aprendizaje, que pueden ir desde un contundente rechazo, a una altísima valoración de la adquisición de conocimientos y habilidades.
  • Cognitiva: Resumida en esfuerzo y estrategia, esta faceta abarca desde la simple voluntad de aprender, hasta el ir más allá y superar las expectativas para lograr los resultados del aprendizaje. 3

Los componentes actitudinales, emocionales y cognitivos del compromiso del aprendiz confluyen para influir en el aprendizaje, bien sea cuando éste se produce en el aula física o en línea.

Entonces ¿Cuáles son las maneras en las que Blackboard puede ayudar a los instructores en la promoción del compromiso del aprendiz?

Expandiendo las oportunidades para generar una participación activa 

La clave está en ofrecer muchas y diversas oportunidades para que los estudiantes participen en clase. Con el ambiente de aprendizaje de Blackboard, los estudiantes pueden participar virtualmente en una discusión de clase, compartir videos o  clips con la clase, reflexionar en un blog, colaborar con compañeros de clase en wikis, o incluso participar en evaluaciones de pares o sesiones de estudio asistidas por sus compañeros, tal como sucede en Deakin University.4  Los instructores y estudiantes también pueden involucrar a los estudiantes en tiempo real con audio en vivo y videoconferencias. En el salón virtual, los estudiantes pueden presentar y compartir ideas, participar en una discusión o sesión de revisión, colaborar en la pizarra virtual, participar en un sondeo académico o hacer una prueba corta en vivo. Los estudiantes también pueden compartir cómo se sienten con respecto a las instrucciones usando el símbolo de visto bueno o dando feedback en el chat. Los estudiantes y profesores pueden participar desde cualquier lugar con cualquier dispositivo.

Voz y voto en el proceso de aprendizaje

En los modelos tradicionales de aprendizaje, los instructores deciden qué deben aprender los estudiantes, cómo deben aprenderlo y a qué ritmo deben hacerlo. A los estudiantes les encanta tener opciones, ya que esto les da un sentido de pertenencia y control sobre su trabajo. Cuando los estudiantes tienen voz y voto con respecto al aprendizaje, su compromiso aumenta. Sin embargo, ¿cómo pueden los instructores darles voz y voto a los estudiantes? Blackboard puede ayudar a facilitar esa voz y voto de una forma que sea fácil y eficiente para los instructores. Con Blackboard, los instructores pueden crear múltiples opciones que los estudiantes pueden escoger para demostrar su aprendizaje. Por ejemplo, para un proyecto final, un instructor puede definir una única categoría para evaluar resultados de forma eficiente, pero al mismo tiempo los estudiantes pueden escoger entre hacer un trabajo de investigación final, una presentación o incluso un proyecto colaborativo con sus pares. Los estudiantes podrían optar también por revisar la autenticidad de su propio trabajo para garantizar que hayan citado apropiadamente a sus fuentes. Adicionalmente, los instructores pueden apalancar las capacidades de libertad condicionada para crear caminos de aprendizaje para los estudiantes. Estos caminos pueden darle al estudiante flexibilidad en el ritmo, o se pueden determinar los niveles de dominio del tema demostrados o pueden estar orientados por las preferencias del estudiante.

Otra forma de permitir la voz y voto y empoderar a los estudiantes dentro de su propio proceso de aprendizaje es proporcionar contenido a cursos digitales accesibles. Para comprometer al estudiante con contenido de cursos digitales, es necesario que los estudiantes tengan acceso al contenido digital que satisfaga sus necesidades. De igual modo, los estudiantes aprenden mejor con contenido que se adapte a sus estilos de aprendizaje. De acuerdo con el Departamento de Educación de Estados Unidos, aproximadamente el 11 por ciento de los estudiantes de K-12 desde los 6 hasta los 17 años, tienen algún tipo de condición especial. 6  En algunas instituciones, entre el 60 y 80% de los estudiantes con condiciones especiales, no informan sus necesidades a los administradores o instructores y una cantidad mucho mayor de estudiantes ni siquiera han sido diagnosticados.Crear experiencias de aprendizaje incluyentes es una forma de garantizar que cada estudiante pueda comprometerse en su curso. Con formas de contenido alternativo autogeneradas, Blackboard ayuda a que las instituciones se adapten a una gran variedad de necesidades estudiantiles y estilos de aprendizaje, de la mano de herramientas que mejoran la experiencia y aumentan los recursos disponibles para todos los estudiantes. Gracias al uso de formatos alternativos disponibles al instante, los estudiantes pueden escoger el formato de contenido que mejor se adapte a sus necesidades y estilos de aprendizaje. Para dar ese paso, Blackboard apoya a las instituciones e instructores a través de su ambiente digital, promoviendo mejores prácticas de aprendizaje incluyente dirigidas a impulsar la mejora continua de los estudiantes.

Invierta la clase, pase de una clase pasiva a una activa

Invierta todo el proceso utilizando el enfoque de la clase invertida. Gracias al ambiente digital de aprendizaje de Blackboard, usted puede invertir por completo la experiencia de aprendizaje. En lugar de usar el tiempo de clase presencial para clases magistrales o ‘impartir contenido’, los instructores pueden crear videos cortos para que los estudiantes observen, aprendan y tomen notas fuera del aula. Es así como los estudiantes e instructores pueden sacar el máximo provecho del tiempo presencial en clase para responder preguntas, hacer coaching con los estudiantes, e involucrar a la clase en actividades más prácticas como laboratorios, simulacros, pruebas cortas y discusiones. En vez de usar el tiempo en el aula para los niveles inferiores de la Taxonomía de Bloom, que son conocimiento y comprensión, este tiempo se utiliza para alcanzar mayores niveles de aplicación, análisis, evaluación y creación. De acuerdo con Jon Bergmann, creador del modelo de la clase invertida “el aprendizaje invertido funciona porque, en primer lugar, hace que el espacio grupal o el tiempo de clase se convierta en un lugar activo de aprendizaje y toda la investigación existente demuestra que el aprendizaje activo es lo que marca la gran diferencia”. En segundo lugar, hay algo que solemos pasar por alto, que no es otra cosa que dar a los estudiantes mejores oportunidades para construir mejores relaciones con sus profesores”.5

Fortalecimiento de la analítica en su ambiente digital de aprendizaje 

Con respecto al aprendizaje digital, el campo emergente de la Analítica del Aprendizaje ofrece un enfoque basado en la investigación para mejorar el compromiso del aprendiz, en cuanto exploran lo mucho que aún queda por aprender de las actividades que se dan en el ambiente de aprendizaje digital. Igualmente, los instructores pueden analizar la forma en que los aprendices se involucran en los cursos con un mayor nivel de detalle, todo esto gracias a que la Analítica del Aprendizaje identifica la forma en que los estudiantes interactúan con los materiales del curso, las actividades de aprendizaje, y entre ellos mismos. Los instructores pueden observar patrones en el tiempo, ver en qué nivel se encuentran los aprendices con respecto a otros en su clase, e identificar las actividades y temas que producen el mayor nivel de compromiso.

  • ¿Aquel foro de discusión que se creía que seguramente encendería el debate en realidad logró el objetivo?
  • ¿Aquel proyecto de créditos extra que propugnaba la colaboración del aprendiz superó las expectativas en términos de participación?
  • ¿Cuántos aprendices están verdaderamente comprometidos o cuántos tan sólo siguen lo que dicen sus pares?

Por ejemplo, la riqueza de información que se encuentra en estas interacciones puede ayudar a los educadores en la formación de una comprensión más precisa y oportuna sobre las razones que podrían llevar a un estudiante a reprobar un curso, y al entender con exactitud la forma en que los aprendices se comprometen con sus clases, los instructores pueden hacer cambios dirigidos a fortalecer la interacción aprendiz-curso.8

La Analítica del Aprendizaje también puede revelar el impacto de las diferentes opciones de diseño de cursos en el compromiso y los logros del aprendiz. Cuando los instructores tienen la capacidad de examinar y comparar el éxito a través de diversos métodos de instrucción, la Analítica del Aprendizaje los ayuda a seguir mejorando la calidad y efectividad de sus cursos. El hecho de tener instructores equipados con un ‘sistema de advertencia temprana’ que los alerte cuando los estudiantes tengan problemas y el hecho de que puedan mejorar sus cursos de forma continua, hace que los aprendices estén más comprometidos y que el aprendizaje sea más efectivo.8

El compromiso del aprendiz, y particularmente la actividad estudiantil en el ambiente digital de aprendizaje, constituye un predictor significativo de las calificaciones de los aprendices en un curso. De acuerdo con el Dr. John Whitmer, mientras que los datos demográficos convencionales y la experiencia académica previa pueden predecir el 3 a 5% de la variación en las notas de los aprendices, los datos derivados de la Analítica del Aprendizaje pueden predecir hasta el 50% de dicha variación, dado que estos datos son más detallados, contextualizados y, lo más importante, propician una acción inmediata.8 Con las soluciones de analítica de Blackboard, los instructores pueden identificar qué aprendices están en riesgo y por qué. Mientras más alta sea la probabilidad de que los aprendices se comprometan con sus cursos, más alta será la probabilidad de que mejoren sus calificaciones, y menos probable será que abandonen sus clases. Cuando un instructor observa que un aprendiz no está participando en los foros de discusión online y que está en riesgo de abandonar el curso, él puede intervenir inmediatamente de una forma altamente personalizada. 8.

Si bien estas son apenas algunas ideas para comenzar, las posibilidades para impulsar el compromiso del aprendiz con Blackboard son infinitas. Por tal razón, nos concentraremos en seguir explorando en profundidad el concepto de compromiso del aprendiz.

Sources:
1. NSSE National Survey of Student Engagement. indiana.edu (2018)
2. Frymier, A.B., and Houser, M. L. (2016). The role of oral participation in student engagement. Communication Education, 65 (1), 83-104.
3. Weimer, M. (2016). What does student engagement look like? Faculty Focus.
4. Deakin University Peer Assisted Study Sessions Video: https://youtu.be/MerEZwouNO4 
5. Bergmann, J., and Gomez, C. (2017). Jonathan Bergmann: How to Turn the Class Around, E-Learn.
6. 1 U.S. Department of Education, Ofice of Special Education and Rehabilitative Services. (200). Thirty-eighth annual report to Congress on the implementation of the Individuals with Disabilities Education Act, 2016, Washington, DC: Author. https://www2.ed.gov/ about/reports/annual/osep/2016/parts-b-c/index.html 2
7. National Center for Education Statistics, https://nces.ed.gov/ fastfacts/display.asp?id=60
8. Whitmer, J. (2016) Learning Analytics: Improving Learner Engagement and Student Success.
Illustration by: Triibu Studio