La adaptación exitosa al aprendizaje en línea de la Universidad de Suwon están cambiando la forma en que los estudiantes y profesores interactúan en el salón de clase. Gracias a la oferta de contenidos nuevos y a las avanzadas herramientas educativas de Blackboard Learn, estos educadores de vanguardia proponen un nuevo estilo de aprendizaje dentro de una cultura arraigada al modelo tradicional.

La iniciativa para acelerar el crecimiento del aprendizaje en línea de la Universidad de Suwon en Corea del Sur (USW) lleva dos años en marcha bajo la tutela de James Whalley y la Junta Directiva de la Online Education Division (OED). Esta entidad nació con el apoyo de la decana de la universidad, Kim Ok Soon, y de la administradora principal, Emi Chen, y del Center for Teaching and Learning (CTL). Y es a través de Blackboard Collaborate Ultra donde se ofrecen más de 28 cursos en línea para los 10.000 estudiantes de la universidad.

Según Yolanda Matthews, Profesora Auxiliar y Directora Adjunta de la OED, “Balli, Balli” es una frase famosa en Corea del sur, cuya traducción literal sería “rápido, rápido”, y fue así justamente como se desarrolló un equipo que apenas contaba con tres personas y que ahora se convirtió en un departamento con hasta seis colaboradores.

Todo empezó cuando Whalley entró a trabajar en la universidad en el otoño de 2015 y se dedicó a estudiar 12 horas al día el uso de Blackboard Learn para crear su primer curso en línea. Gracias a Blackboard Collaborate Ultra, Whalley aprendió a desarrollar presentaciones y quizzes, mientras buscaba cómo mejorar la interacción y participación de los estudiantes en un ambiente digital.

Mientras Whalley dictaba una clase, identificó los componentes básicos necesarios para hacer que la clase fuese más efectiva y al mismo tiempo aumentar la participación estudiantil. La respuesta positiva a su clase, incentivó a Whalley a expandir el programa de aprendizaje en línea y bajo esta premisa.Ya en la primavera de 2016, la OED contaba con cinco cursos online y dos cursos mixtos. Sin embargo, a raíz de este crecimiento, Whalley identificó que necesitaban apoyo adicional para mantener las iniciativas en funcionamiento y desarrollar aún más el programa. Fue entonces cuando Matthews y la Profesora Auxiliar Samantha Russel se unieron al equipo como Directores Adjuntos y miembros de la Junta Directiva de la OED.

Al momento de iniciar el primer curso de Whalley, la USW apenas ofrecía 12 oportunidades de aprendizaje en línea. Sin embargo, ya en el segundo semestre los estudiantes mostraron más interés, y por ello la matrícula de clases online experimentó un aumento sin precedentes pasando de 150 a 250 estudiantes. Según Whalley, “en cierto punto, parecía como si fuera un curso doble”. Pero el problema no se reducía solamente a aumentar la participación de los estudiantes en las clases en línea, Whalley también identificó, desde el principio, la necesidad de capacitar y apoyar a los profesores. Para atender dicha necesidad, Whalley creó un Manual de la OED de 20 páginas que incluía algunos procesos y procedimientos para ayudar a los profesores en todo el proceso de adaptación.

El equipo no tardó en notar que su reto más grande era educar a los profesores sobre la tecnología de este aprendizaje y, dado que, según Whalley, no existe una normativa unificada para capacitar a los profesores. Whalley comenzó con un taller intensivo del LMS, pero se dio cuenta de que la actividad era muy larga y complicada para un sólo día; por lo tanto, desarrolló un taller distribuido en 13 semanas para guiar a los profesores en cada paso del proceso y a través de cada módulo de Blackboard Learn. Usando su propia experiencia y conocimiento, Whalley creó 21 módulos de entrenamiento para enseñar más de 70 habilidades dentro de Blackboard Collaborate Ultra. Actualmente, todo nuevo profesor de cursos en línea y cursos mixtos debe tomar el programa de entrenamiento. El CEA trabaja en conjunto con la OED en la creación de tutoriales en coreano para uso estándar y en la enseñanza de herramientas de Blackboard.

Por medio del taller de 13 semanas, Whalley procura garantizar el éxito de los profesores y darle a la OED el tiempo suficiente para medir el interés de los estudiantes en cada curso. Durante las primeras cuatro semanas, los profesores aprenden a utilizar las herramientas de Blackboard Learn desarrollando su propio material de clase; algunas de las actividades incluyen la redacción de blogs y diarios, el análisis y comprensión de wikis, la creación de grupos de discusión, la elaboración de evaluaciones y la realización de encuestas a los estudiantes para determinar su interés en los cursos. Los menos populares se suspenden para su uso futuro y los de mayor interés se profundizan en el resto del taller.

Whalley agradece mucho a la administración de la universidad por darle la libertad de desarrollar y experimentar con este método de aprendizaje. Como una muestra de este apoyo y en reconocimiento al éxito del programa de clases en línea, la administración decretó un mayor crecimiento de esta modalidad para el otoño de 2016.

Para cambiar la manera de pensar de estudiantes y profesores e integrar la tecnología a la cultura educativa, era importante exponer a los profesores y estudiantes al LMS. De la mano de Matthews y David Dunne, miembro de la Junta Directiva de la OED y Director Adjunto de la División de Tecnologías para Aprendizaje en Línea, Whalley revisó los módulos de capacitación de Blackboard Learn y empezó a publicarlos semanalmente durante todo el semestre.

Según Matthews, muchos estudiantes necesitan hasta dos horas diarias para llegar a la universidad y desean emplear el tiempo de su trayecto para participar en muchas clases. En algunos casos, una clase puede tener hasta más de 1000 estudiantes. Sin embargo, para mejorar la experiencia de aprendizaje de los profesores y estudiantes, la OED decidió reducir el tamaño de sus clases, por lo que Whalley limitó el número de estudiantes a entre 20 o 30 por cada sesión.

Para el otoño de 2017, los estudiantes de la USW tuvieron la oportunidad de participar en 22 cursos en línea (incluyendo 19 clases en inglés, dos en chino y una en coreano), y 3 cursos mixtos, para un total de 25 opciones de aprendizaje online gracias a la OED. “Ahora contamos con videos tutoriales para usar Blackboard Learn y los estudiantes deben presentar quizzes sobre dichos videos en su primera semana de clases”, agrega Matthews.

Matthews insitió en la importancia de la Junta de la OED para garantizar el éxito continuo del programa: “Somos seis en la Junta, de los cuales tres son nuevos y aún están en entrenamiento; cuando concluya esta etapa, espero poder planificar con más calma las actividades del año que viene. Creo que el programa tendrá más fuerza si tenemos personas concentradas en distintas áreas, en vez de intentar ocuparme de todo yo solo”, agregó.

Para Matthews, el rápido crecimiento y aceptación de las clases en línea son muy emocionantes. Whalley y su equipo creen que dos años será tiempo suficiente para reflexionar, aprender y planificar el futuro de la iniciativa. Según Matthews, la investigación continua permite evaluar cuidadosamente el éxito actual y los retos futuro del programa.  Los hallazgos que se obtengan de esta investigación determinarán hacia donde debe avanzar el aprendizaje en línea en el futuro.

Para seguir cambiando la manera de pensar de sus estudiantes, Matthews y Whalley saben que deben aprender mucho más sobre la cultura coreana. A futuro, la OED se concentrará menos en el crecimiento y más en mejorar la oferta actual de cursos. La meta del equipo para 2018 es abrir un nuevo curso de aprendizaje online. “Puede que no atraigamos muchos estudiantes al campus, pero tendremos la oportunidad de conseguirlos a través de cursos en línea”, dice Matthews. Whalley está de acuerdo y agrega, “con Blackboard, definitivamente podremos mantenernos a la vanguardia”.

Fotos: AFP Kim Doo-Ho