Por: Blackboard

Este artículo es una actualización de una historia originalmente publicada E-Learn en Jun. 21 de 2016. Lea la versión en inglés aquí.

¿Cómo enseñar creatividad en el aula de clase? Esta es la pregunta que ha guiado siempre a la Australian Film Television and Radio School desde que asumió la responsabilidad de impulsar la industria cinematográfica de Australia. La escuela, fundada en 1973, cuenta en la actualidad con 450 estudiantes y una sólida reputación gracias a que cinco de sus alumnos han sido nominados a los Premios Oscar y cuatro se han alzado con el galardón de la Academia, incluyendo a Andrew Lesnie, cinematógrafo de “El Señor de los Anillos”.

David Balfour, jefe de enseñanza y aprendizaje, y Bree Sigsworth-Pryce, líder del curso, conversaron acerca de la experiencia de transmitir la apasionante búsqueda de la excelencia por la que es mundialmente reconocida la Australian Film Television and Radio School(AFTRS), así como de los recursos en línea que han contribuido con sus esfuerzos de impartir ese conocimiento.

Aprendizaje en línea y creatividad

Cuando la AFTRS buscaba aprovechar la nueva ola de entusiasmo por el aprendizaje en línea que surgió en 2014, ya estaba consciente de que el aprendizaje en línea no implica necesariamente una mejor experiencia de clase por el solo hecho de ser en línea. En efecto, su objetivo era asegurar que el aprendizaje en línea fuera un mejor medio para llevar información a sus estudiantes.

El primer obstáculo que enfrentó la escuela fue cómo manejar los equipos. La AFTRS es ampliamente reconocida en todo el mundo por contar con unos de los mejores equipos del mercado, y los estudiantes tienen eso en mente cuando se inscriben en sus cursos. Sin embargo, dotar a cada uno de los estudiantes de una cámara de última tecnología no era una opción real. Y fue en ese momento que la escuela comenzó a dudar de que enseñar cinematografía en línea fuera posible.

Además, Balfour y Sigsworth-Pryce se dieron cuenta de que explicar los aspectos teóricos y técnicos de la cinematografía en una clase presencial podía saturar de información a los estudiantes. Por ende, el equipo decidió que sería mejor enseñar en línea temas como color, composición y movimiento. Así, los estudiantes podrían aprender realmente los conceptos pues tendrían la opción de ver nuevamente cada sesión de clase y revisar el contenido a su propio ritmo.

Luego, se pediría a los estudiantes que hicieran un video de lo que habían aprendido usando cualquier cámara a su disposición, como la cámara de su teléfono inteligente. De esa forma, podrían enfocarse completamente en la teoría aprendida, en lugar de la tecnología tras bastidores, y encontrar una solución que a la vez impulsara su creatividad sin necesidad de grandes avances tecnológicos.

Una vez que los estudiantes manejaban conceptos clave, podían asistir a los cursos en el campus y poner a prueba sus conocimientos usando el equipo adecuado. De igual forma, muchas instituciones alrededor del planeta ya están adoptando nuevas técnicas pedagógicas, tales como clases que convierten las sesiones en talleres para intercambiar ideas y practicar ciertas destrezas.

Este escenario se repite en el caso de los estudiantes de radio y televisión, pues deben conocer primero la teoría de ciertos aspectos y luego aprender a usar adecuadamente el equipo. Balfour y Sigsworth-Pryce ahora saben que el enfoque de aprendizaje mixto es indudablemente el mejor método. La primera vez que la AFTRS adoptó el aprendizaje en línea temía no ser capaz de mantener su reputación y sus estándares internacionales de enseñanza sin la tradicional interacción cara a cara entre profesores y estudiantes. Sin embargo, todos sus temores quedaron atrás rápidamente. Tanto Balfour como Sigsworth-Pryce concuerdan en que aunque no ha sido nada fácil, sí ha sido interesante y cada error cometido los ha conducido a tomar mejores decisiones en cuanto a su experiencia de aprendizaje en línea.

Una experiencia muy exitosa

La AFTRS dio inicio a su programa en línea en 2015 con unos 10 cursos. Algunos sólo fueron impartidos por un semestre porque no se adaptaban al aprendizaje virtual, mientras que otros duraron todo un año. A partir de esa experiencia, la escuela decidió que mantendría el aprendizaje en línea durante el año académico 2016.

La escuela eligió Blackboard Open LMS pues consideraba que esta plataforma satisfacía todas sus necesidades y ofrecía diversas opciones en términos de tecnología y programas adicionales. De acuerdo con Balfour, la naturaleza abierta del LMS permite a la AFTRS conectar una variedad de funciones excelentes de otros socios que cumplen con las expectativas específicas de usuarios que, como ellos, consumen mucho contenido audiovisual. “Usamos especialmente Kaltura para transmitir contenido audiovisual a los cursos porque su integración es extraordinaria”, afirma.

Balfour señala además que el uso constante de Blackboard Open LMS para la enseñanza de sus programas les ha permitido a los profesores rastrear y experimentar más enfoques para captar la participación de los estudiantes, tales como el desarrollo de formas poderosas de colaboración entre pares. “Blackboard se ha portado de maravilla al brindarnos asesoría permanente y soporte en el desarrollo de nuestros programas mixtos y en línea. El servicio es estable y confiable, lo que nos da mucha tranquilidad”, afirma Balfour.

Satisfacción de expectativas estudiantiles

Cuando la AFTRS comenzó a implementar el aprendizaje en línea siempre tuvo presente que la producción de contenido audiovisual es una forma de arte altamente colaborativa: una sola persona no puede dirigir, actuar, filmar y escribir al mismo tiempo. Con esto en mente, la escuela necesitaba una tecnología que permitiera a los estudiantes cooperar entre sí.

Un factor importante que mantiene encendida la llama de la creatividad es mantener un foro abierto de forma permanente. En el foro nunca cesa el diálogo entre estudiantes y profesores. Los estudiantes siempre están alertas a todo aquello que pueda enriquecer la conversación o la experiencia de aprendizaje.

La AFTRS hace énfasis en contratar instructores con amplia experiencia en la industria, tales como guionistas que acaban de escribir una película, para que compartan cómo es trabajar para Hollywood y otras industrias. Todos los practicantes de la industria reciben las habilidades necesarias para comenzar a enseñar su arte como parte de un proceso de inducción y mentoría. Y se hace lo mismo con los nuevos estudiantes aceptados. Es mucho más probable que se elija un portafolio que muestre mucha creatividad y potencial que uno que haga alarde de una técnica perfecta.

Luego de cuatro años de experiencia con el aprendizaje en línea, Balfour entiende que las necesidades y las expectativas de los estudiantes han cambiado. “La mayoría de los estudiantes que inscriben un curso en línea vienen con altas de expectativas sobre su funcionalidad, accesibilidad y capacidad de uso, así como sobre su apariencia. Sólo una minoría de los estudiantes tiene verdaderas dificultades de acceso, pues vienen de áreas muy remotas”, explica Balfour, quien además indica que la escuela tiene planeado incrementar su oferta de aprendizaje en línea próximamente: “Esperamos que el servicio siga creciendo”.

Planificación curricular

AFTRS toma en cuenta tres áreas importantes a la hora de planificar su currículum.

1 Dar prioridad al resultado de la clase. Esto significa establecer las habilidades y el conocimiento que debe tener el estudiante al final del curso, las principales partes de la clase y el método de enseñanza que se usará. De esa forma, pueden decidir si el curso será completamente en línea, mixto o impartido en el campus.

2 Conversar permanentemente con profesionales de la industria. Algunas de las mejores prácticas de la escuela incluyen saber qué se espera de los estudiantes al graduarse, qué pasos dará próximamente la industria y preparar a los estudiantes en consecuencia, así como ofrecerles suficiente práctica para que estén listos para el mercado de trabajo.

3 No tener una perspectiva única al enseñar creatividad, pues todo evoluciona. La creatividad nace de la práctica, del hacer, de la reflexión y la vida en comunidad. La creatividad exige tomar riesgos y perder el miedo al fracaso. La creatividad no es algo malo o bueno, simplemente es la evolución permanente de alguna idea.

Fotos: AFP Wendell Teodoro.

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